Contactos Pelirroja caliente en Barcelona
Sólo mujeres atrevidas, sino no abras
Ni café, ni cerveza, ni vino. Una mirada y ya sabíamos lo que queríamos los dos. Me acerqué a su oído y le susurré cálidamente: - -Hoy, es solo para tí. Empecé a bajar por su cuello, dándole besos cálidos, mientras que con la otra mano sutil y delicadamente llegue a acariciar su caliente y húmedo néctar. Con sus labios besando los mios, mientras ella me masturbaba y yo le seguía rozando su clitoris con mis dedos a la vez que emanaba sus fluidos por toda mi mano. Sentía sus gemidos latentes en cada suspiro que soltaba. No importaba el fisico, ni el aspecto ,no importaba nada más que el morbo de sentir todo aquello que perma contactos pelirroja caliente sólo mujeres atrevidas, sino no abras